jueves, 14 de enero de 2016

Blog de la Cofradía de Ntra. Sra. de los Dolores "La Soledad"

Página oficial de la Cofradía de Ntra. Sra. de los Dolores "La Soledad" de Villacarrillo (Jaén). Pinche en las pestañas que sean de su interés.

 Nuevo artículo sobre la Historia de nuestra Cofradía, titulado "Mujeres encausadas en el año 1939 por el manto de Ntra. Sra. de los Dolores de Villacarrillo (Jaén)" firmado por Toni Pérez Fernández (Pincha aquí).

 Nuevo artículo sobre la Historia de nuestra Cofradía, titulado "La Hermandad de Ánimas de Villacarrillo" firmado por Guillermo Ballesteros Morcillo (Pincha aquí).

 Este es el número de Lotería de Navidad que juega la Cofradía de Ntra. Sra. de los Dolores "La Soledad" de Villacarrillo. CONTACTA CON NOSOTROS.


Restauración de las imágenes de San Pedro Nolasco y Santa Teresita de Lisieux que están en la capilla de la Virgen de los Dolores. 


San Pedro Nolasco (1180-1256) fue un religioso barcelonés, fundador de la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced para la redención de cautivos. Al parecer había nacido en Barcelona, en 1180, pero según los historiadores, nació en Aquitania, región francesa, que para ese entonces era un ducado. Cuando se menciona a Barcelona, es porque su familia se trasladó allí, cuando nació. En 1203 Pedro Nolasco, como seglar, iniciaba en Valencia la redención de cautivos de manos de los musulmanes. Con su propio patrimonio organizaba expediciones para negociar redenciones. Su condición de comerciante le facilitaba esa labor. Después fundó grupos para recaudar la limosna para los cautivos (texto extraído de Wikipedia).


Santa Teresita de Lisieux (Alenzón, Normandía; 2 de enero de 1873-Lisieux, Normandía; 30 de septiembre de 1897) fue una religiosa carmelita descalza francesa declarada santa en 1925 y proclamada Doctora de la Iglesia en 1997 por Juan Pablo II. Después de la publicación de sus manuscritos autobiográficos en 1898, se desata en todas partes un “Huracán de Gloria” y cientos de peregrinos de toda Francia y de algunos otros países empiezan a llegar a Lisieux para orar sobre la tumba de la pequeña carmelita. La devoción a Teresita crece rápidamente y es acompañada por testimonios de curaciones físicas y conversiones. Pero es especialmente durante el periodo de la Primera Guerra Mundial cuando cientos de soldados franceses llevan estampas y medallas de la carmelita y cargan en sus bolsillos una versión más corta de su autobiografía llamada “una rosa deshojada”. Después de la guerra peregrinan a Lisieux para agradecer a Teresa el haberlos ayudado y regresado con vida a casa (texto extraído de Wikipedia).